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Nuestro anhelo es que el mensaje eterno de la Palabra de Dios pueda ser comprendido por todos

A lo largo de su labor en el país, la Sociedad Bíblica Argentina (SBA) ha gestionado diferentes proyectos de traducción entre los pueblos originarios de nuestro territorio.

En 1881 se realizó la primera traducción a una lengua autóctona: el Evangelio de Lucas en el idioma yagán (prácticamente extinto hoy en día). Desde entonces la Biblia (o parte de ella) se ha traducido a distintas lenguas, entre otras: wichí, toba qom, pilagá, chorote, toba del oeste, mocoví y quichua santiagueño.

En la actualidad, mientras se lleva a cabo la distribución de la Biblia en qom editada recientemente, la SBA continúa trabajando con la traducción del Antiguo Testamento a fin de completar todo el texto bíblico al idioma toba del oeste.

Nos proponemos que cada persona pueda leer la Biblia en el contexto de su propia historia de vida y en el idioma que mejor entienda. Así, la tarea de traducción se ha convertido en una acción esencial y vital de la misión durante la historia de la SBA.

«Dios habla nuestra lengua»

Los traductores son los actores principales de cada proyecto. Desarrollan el rol fundamental de pasar la Palabra de Dios al idioma de los distintos pueblos. Se trata de un desafío enorme, ya que cuando el texto sea leído en las distintas iglesias, Jesús hablará en toba, wichí, pilagá, chorote o mocoví. También lo harán las historias de los personajes de la Biblia, del pueblo hebreo o de las iglesias primitivas, al igual que los salmos, el anuncio de los profetas o las cartas del Nuevo Testamento. La Escritura podrá ser leída y escuchada en la lengua materna y los hablantes de cada familia lingüística podrán afirmar, con enorme alegría, que «Dios habla nuestra lengua».

Historias humanas, esfuerzo compartido

Es importante, además, destacar el valor de las alianzas establecidas con distintas iglesias y misiones. En el proceso, el aporte de hombres y mujeres que han vivido por años entre las distintas comunidades ha sido fundamental. Mencionamos de manera especial a los Hermanos Fraternales de la Misión Menonita y al trabajo realizado durante más de cien años por la Iglesia Anglicana en el norte argentino. La vocación de ambas misiones por el respeto de la lengua materna de los pueblos y por la importancia dada a la traducción de la Biblia, han hecho viable cada uno de los proyectos. El valor dado al trabajo de trasladar la Biblia al idioma del pueblo facilita su lectura y promueve una comprensión contextualizada.

Cientos de historias humanas, historias de vida, completan la gran historia de la traducción de la Biblia. Por un lado la de aquellos huéspedes permanentes en una cultura que no les era propia y, a su lado, quienes los hospedaban, dueños de la lengua y la tierra. Los primeros: misioneros, pastores y voluntarios que, dejando el ambiente conocido y protector de la propia cultura, se aventuraron hacia un territorio desconocido y un idioma y unas costumbres muy distintas a las propias. Y los segundos: los nativos, generosos y hospitalarios en extremo por compartir la misma fe en Jesucristo, reconociéndose hermanos. Unos a otros se han alentado en esta gran empresa de traducir la Biblia. Y en medio del proceso Dios siempre ha estado presente proveyendo los recursos materiales y espirituales para la tarea cotidiana.

Alcance progresivo

Celebramos que la Biblia se haya traducido de manera completa a dos de los idiomas que se hablan en la Argentina: la lengua wichí (texto editado en el año 2001 y del que a la fecha se han distribuido diez mil ejemplares entre las comunidades de las provincias de Formosa, Salta y Chaco, pero en especial en la zona conocida como la del Pilcomayo), y la lengua toba qom (cuyo texto, al principio digitalizado y luego impreso, comenzó a distribuirse en los primeros meses del año 2015 luego del acto de celebración que se realizó por la llegada de la Biblia, celebrada en la localidad chaqueña de Fortín Lavalle).

 

A continuación compartimos el panorama de las publicaciones más relevantes que editamos hasta el momento (incluyendo los nuevos proyectos de traducción):

 

Año/s Publicación Idioma/s
1881 Evangelio de Lucas Yagán
1883 Hechos de los Apóstoles Yagán
1886 Evangelio de Juan Yagán
1919 Evangelio de Marcos Wichí
1929 Evangelios y Hechos de los Apóstoles Wichí
1933 Epístolas de Juan Wichí
1938 Epístola de Santiago Wichí
1957 Romanos, Efesios y Filemón Wichí
1962 Nuevo Testamento Wichí
1971 Selección de libros del Antiguo Testamento Wichí
1978 Vida de Jesús Quichua (Stgo. del Estero)
1978 Selección de lecturas bíblicas Toba del Oeste
1978 Selección de lecturas bíblicas Pilagá
1978 Selección de lecturas bíblicas Mocoví
1978 Selección de lecturas bíblicas Toba Qom
1981 Nuevo Testamento Toba Qom
1983 Selección de lecturas bíblicas Chorote
1988 Nuevo Testamento Mocoví
1991 Selección de libros del Antiguo Testamento Mocoví
1992 Evangelio de Marcos Chorote
1992 Nuevo Testamento Wichí
1993 Selección de libros Antiguo Testamento Toba Qom
1993 Nuevo Testamento Pilagá
1996 Vida de Jesús Chorote
1997 Libro de Proverbios Wichí
1997 Evangelio de Marcos Toba del Oeste
1997 Nuevo Testamento Chorote
1997 Salmos Wichí
2002 Biblia completa Wichí
2008 Nuevo Testamento Toba del Oeste
2009 Dios nos habla de la Tierra (lecturas bíblicas) Español/Toba Qom
2010 Los Evangelios y Hechos (en Audio, dramatizado) Pilagá
2013 Primicias: Jonás, Habacuc y Filipenses Toba Qom
2014 Biblia completa Toba Qom
2014 Libros de Rut, Ester y Jonás Toba del Oeste
2014-2020 Traducción de la Biblia Toba del Oeste
2015-2016 Revisión de la Biblia Wichí
2015-2017 Selección de textos bíblicos Lengua de Señas Argentina

 

Lamentablemente la mayoría de los argentinos conoce muy poco sobre los pueblos originarios de nuestro país. Tampoco se cuenta con datos demográficos exactos y, salvo por casos especiales, de alguna manera los grupos aparecen como invisibles ante la sociedad. Esta realidad supone un gran desafío para el proyecto porque además de las implicaciones propias que supone el trabajo de traducción se deben afrontar situaciones de discriminación, desvalorización y cierta oposición de la sociedad.

Otras de las barreras a superar son las grandes distancias, los caminos de tierra que se vuelven intransitables en épocas de lluvia, la ausencia de transporte público y la problemática que supone la imposibilidad de entablar una comunicación fluida por falta de electricidad, internet y señal telefónica.